Tutoría. Proyecto Ético de vida

En el tiempo destinado a la tutoría se pretende que el tutor de grupo intervenga en los siguientes ámbitos:

  • Seguimiento del proceso académico de los alumnos.

  • Convivencia en el aula y en la escuela.

  • Orientación hacia un Proyecto Ético de Vida.

Actividades para conformar un vínculo significativo con los alumnos:

  • INTERÉS POR LOS ALUMNOS. Para generar estrategias didácticas que le permitan conocer a los alumnos a partir de sus características, al identificar sus necesidades, intereses y posibles dificultades personales y escolares, con el fin de favorecer su identidad y pertenencia dentro del grupo y del centro escolar.

  • DIÁLOGO. Con objeto de dialogar con alumnos, actores educativos del COLEGIO y las familias para fomentar la valoración de la escuela como una comunidad de aprendizaje.

  • RESPETO. Hacia la vida de los adolescentes y sus diferentes puntos de vista, al cederles la palabra y evitar imponer ideas o actividades, en especial aquellas que los denigren.

  • INICIATIVA. Mediante la cual promover la comunicación y participación de los alumnos, personal educativo de la escuela y las familias en las actividades de tutoría.

  • COMPROMISO. Hacia la vida de los adolescentes y sus diferentes puntos de vista, al cederles la palabra y evitar imponer ideas o actividades, en especial aquellas que los denigren.

  • OBJETIVIDAD. En el fomento entre los alumnos del pensamiento reflexivo, la actitud responsable y la capacidad de decisión que promueva su autonomía.

  • FLEXIBILIDAD. Para actuar conforme a las situaciones que ocurren en el grupo, con el fin de propiciar un ambiente armónico, democrático y provechoso para la vida del alumno.

  • CONFIANZA. Necesaria en el establecimiento de lazos de cordialidad, seguridad y empatía con el grupo, mediante el manejo ético y profesional de la información que el alumno comparte, lo que genera un ambiente armónico y respetuoso.

  • EMPATÍA. A fin de propiciar confianza en la interacción con los adolescentes, ya que se sienten comprendidos y valorados, y así se fortalece su autoestima y autonomía.

  • MEDIACIÓN. Indispensable en la conciliación de las partes en torno a un conflicto y que entre ambas propongan la solución a sus diferencias, sin que recaiga en el tutor la responsabilidad de solucionar todos los problemas.

  • ESCUCHA ACTIVA Y LIBRE DE PREJUICIOS. Con el fin de identificar, atender o canalizar las necesidades, preocupaciones y problemas que plantean los alumnos durante su proceso formativo.

  • OBSERVACIÓN. Para identificar las potencialidades de los alumnos y así fomentarlas y enriquecerlas; así como detectar problemáticas para trabajar con el grupo, o bien, situaciones individuales que requieran atención especializada dentro o fuera de la escuela

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